
Noche a noche yo me encuentro en el punto de partida, observando desde la distancia, acoplando los sentidos y visionando el horizonte de la realidad, despierto del gran sueño del puto capitalismo.
Siempre abogo por el buen hacer en mi vida, me gusta inyectarme de una buena dosis de "buena persona" cada dia, pero sintiéndolo mucho al dia siguiente a mi buen hacer, vuelvo a ser malvado, vuelvo a cometer los mismos errores, esos mismos errores que marcan tu existencia y que estigmatizan tu alma.
Ojalá viviera en un mundo, donde en vez de salir de fiesta, salieran a contar estrellas, un mundo donde la amistad fuera un vínculo de serie entre todos, un mundo donde la vida consistiera en vivir de la vida.
Detesto salir a contar estrellas muchas noches, y lo único que encuentro para contar, son murciélagos negros como el azabache; tan alados, planean sobre mi cabeza, algunos creen cautivarme con su cortejo nocturno, otros simplemente rozan las puntas de sus garras contra mis hombros, algunos incluso me avisan desde la distancia haciendo señales con sus rojos ojos.............
Me pierdo en el bosque y en mi bolso no más que una simple y bonita estrella, iluminando mi sendero, sonrojandose cuando la penumbra se acrecienta, y durmiendo cuando mi agotamiento se hace notar. A la mañana siguiente despierto entre chumberas, sus retorneados brazos lucen con palmito sus triunfantes barbas, más a lo lejos, un bananero, tan esbelto, sus frutos eran como esculpidos en alabástro, me levanté del camino y al girar mi vista, un hermoso manzano me transporto directamente al paraiso, la serpiente era toda de esmeralda, y me ofreció una perfecta esfera roja....yo le comenté que eso no era una manzana y ella me contestó que las cosas actualmente están así muy prefabricadas,,y que me conformara con ese sucedáneo nocivo...........
Y noche a noche, yo me encuentro en el punto de partida, intentando comprender porque contar estrellas y meterlas en un bolso es tan complicado.